Todos hemos pasado por ahí: papel, leños, una llama que se apaga y la casa llena de humo. La buena noticia es que encender bien una chimenea o una estufa de leña no tiene misterio si respetas tres cosas: leña seca, tiro abierto y un orden de montaje correcto. Te cuento cómo lo hago yo, paso a paso y con las precauciones básicas.
Antes de encender bien una chimenea: prepara y revisa
Limpia las cenizas del encendido anterior y comprueba que el conducto no esté obstruido. Como recuerda Napoleon en su guía de encendido, hay que retirar las cenizas antes de usar la estufa, y nunca dejar un fuego sin supervisión. Abre el tiro o la entrada de aire al máximo antes de empezar.
Usa leña seca: la clave para encender bien una chimenea
La leña húmeda cuesta de encender, echa mucho humo y ensucia el conducto. La guía de la EPA sobre leña húmeda recomienda quemar leña bien seca, partida en trozos y almacenada con aire entre las piezas. Como orientación, pesa menos y suena hueca al golpearla.
Dos métodos para encender bien una chimenea
Hay dos formas habituales. En el encendido tradicional, de abajo hacia arriba, pones papel y astillas en la base y leña gruesa encima. En el encendido superior, colocas los leños gruesos abajo y las astillas y el papel arriba, y prendes por la parte de arriba. Según Official Press en su guía de trucos para encender la chimenea, este método produce menos humo, y a mí me parece el más cómodo.
Calienta el tiro y deja aire entre los leños
Un truco que ayuda: enciende un papel enrollado cerca del conducto unos segundos antes del fuego principal, porque calienta el aire y mejora el tiro. Deja espacio entre los leños para que circule el aire, y no añadas más leña hasta que el fuego esté bien arraigado y el conducto caliente.
Qué no hacer al encender una chimenea o estufa de leña
No uses gasolina, alcohol ni otros líquidos inflamables, ni leña tratada, barnizada o húmeda. No cierres el tiro antes de tiempo ni dejes el fuego solo. Si ves mucho humo, suele indicar poco aire o leña húmeda.
Mantenimiento y seguridad durante el invierno
Limpia el conducto y la chimenea al menos una vez al año, y ten un detector de monóxido de carbono en casa. Y cuando el fuego esté a punto, aprovecha para disfrutar del salón: tienes ideas en nuestra guía de salón con chimenea. Si aun así hay habitaciones frías, mira cómo hacer que una habitación fría se sienta acogedora.