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Ideas para decorar las estanterías del salón

decorar las estanterías del salón

Una estantería mal aprovechada puede convertirse en un mueble más del salón, sin aportar nada especial, o en uno de los elementos que más personalidad le dan al espacio. Decorar las estanterías del salón con cierto criterio marca justo esa diferencia, y no requiere comprar objetos nuevos ni gastar demasiado.
Aquí tienes varias ideas para decorar las estanterías del salón que funcionan tanto en muebles grandes como en baldas más pequeñas.

Decorar las estanterías del salón según el equilibrio visual

Antes de colocar nada, conviene pensar en el conjunto en lugar de llenar cada balda por separado. Alternar zonas con más objetos y otras más despejadas evita que la estantería se vea sobrecargada, y aporta un ritmo visual mucho más agradable que llenarlo todo de manera uniforme.
Una buena referencia es dejar aproximadamente un tercio del espacio vacío, repartido de forma irregular entre las distintas baldas, en lugar de aspirar a ocupar cada hueco disponible.

Combina alturas y formas distintas

Colocar solo libros en fila, o solo objetos de tamaño similar, hace que la estantería resulte monótona. Mezclar elementos altos y bajos —un jarrón junto a una pila de libros, una escultura pequeña al lado de un marco— genera un conjunto mucho más dinámico visualmente.
Este tipo de combinación es una de las formas más sencillas de decorar las estanterías del salón sin necesidad de seguir reglas demasiado rígidas.

decorar las estanterías del salón con niveles

Libros como elemento decorativo, no solo funcional

Los libros no tienen por qué colocarse siempre en fila vertical. Apilarlos en horizontal, y usar la pila como base para colocar un objeto pequeño encima, es un recurso muy utilizado que aporta variedad y aprovecha el libro también como pieza decorativa.
Agrupar libros por color, en lugar de por tamaño o temática, es otra opción que muchas personas utilizan para dar más coherencia visual al conjunto, aunque no es imprescindible si prefieres un aspecto más orgánico.

Objetos personales que aportan carácter

Fotografías, recuerdos de viajes o piezas hechas a mano dan mucha más personalidad a una estantería que la decoración genérica comprada solo por rellenar espacio. Estos elementos convierten el mueble en algo propio, en lugar de una simple superficie de exposición.
Si buscas más ideas sobre cómo dar personalidad al conjunto del salón más allá de la estantería, puede ayudarte revisar cómo darle personalidad al salón sin llenarlo de cosas, ya que muchos de esos mismos principios se aplican perfectamente a este mueble en concreto.

Plantas pequeñas entre los objetos

Una planta pequeña, real o de calidad artificial, aporta frescura visual y rompe la rigidez de tener solo objetos decorativos e inertes. El potos o las suculentas pequeñas funcionan especialmente bien en estanterías, ya que no necesitan demasiada luz para mantenerse bien.

decorar las estanterías del salón con plantas

Errores habituales al decorar las estanterías del salón

Llenar cada balda al máximo, sin dejar espacio de respiro entre objetos
Colocar todos los objetos de tamaño similar, sin jugar con las alturas
Usar solo elementos decorativos sin ningún objeto personal que aporte carácter
Ignorar el color de fondo de la pared, que también influye en cómo se perciben los objetos colocados

Un mueble que también necesita mantenimiento

Aunque decorativa, la estantería acumula polvo con el tiempo, sobre todo entre los objetos más pequeños. Mantenerla limpia con regularidad ayuda a que todo el conjunto se vea cuidado, algo que conviene tener en cuenta igual que ocurre con otros muebles del salón que reciben mucho uso diario.
Según indica el Instituto Nacional de Diseño de Interiores de Estados Unidos, los elementos decorativos combinados con objetos personales generan espacios con los que las personas conectan más emocionalmente que aquellos decorados de forma exclusivamente genérica.

Una estantería que cuenta algo

Decorar las estanterías del salón bien pensada convierte un mueble funcional en uno de los puntos con más carácter de toda la habitación. Combinando equilibrio visual, alturas variadas y algún objeto personal, el resultado es una estantería que aporta mucho más que simple almacenaje.