Cuando alguien en casa ha pasado una gripe, un resfriado fuerte o un virus estomacal, desinfectar la habitación es lo que más ayuda a que el resto de la familia no se contagie y a que la propia persona no recaiga. No hace falta una limpieza de quirófano: basta con seguir un orden y fijarse en lo que más se toca.
Cuándo desinfectar la habitación tras la enfermedad
Lo ideal es hacerlo en cuanto la persona se encuentre mejor, sin dejarlo pasar muchos días. Los virus aguantan más de lo que parece: según el Geisinger Health System, el de la gripe puede sobrevivir hasta 48 horas en superficies duras y unas 12 horas en materiales blandos como las almohadas.
Ventila antes de empezar a desinfectar el dormitorio
Abre la ventana de par en par durante unos 15 minutos antes de tocar nada. Así renuevas el aire cargado y empiezas la limpieza con la habitación menos "viciada". Es un paso sencillo, pero yo nunca me lo salto.
Lava la ropa de cama a la temperatura más alta posible
Sábanas, funda nórdica, fundas de almohada y mantas van directas a la lavadora, con el programa más caliente que admitan según su etiqueta. Quítalas sin sacudirlas y sin pegártelas al cuerpo, para no esparcir los gérmenes por la habitación.
Limpia primero y desinfecta después las superficies
Antes de desinfectar, pasa un paño con agua y jabón por mesillas, cabecero, marcos y suelo, para retirar la suciedad. Después aplica el desinfectante siguiendo siempre las instrucciones de la etiqueta y respetando el tiempo de actuación. Una guía de Todo Jujuy sobre cómo limpiar la casa tras un resfriado o gripe insiste en este punto: la limpieza previa hace que el desinfectante funcione mejor.
No olvides lo que más se toca
Suele ser lo que más se pasa por alto: interruptores, pomos, mandos a distancia, móvil, cargadores, la lámpara de la mesilla o el termómetro. Una toallita con alcohol de al menos 70° es muy práctica para estos objetos pequeños.
Desinfectar la habitación con seguridad: no mezcles productos
Esto es importante: nunca mezcles lejía con vinagre, amoníaco u otros limpiadores, porque se pueden generar gases tóxicos. Usa un producto cada vez, enjuaga entre uno y otro y deja la ventana abierta mientras trabajas. Si la enfermedad fue un virus estomacal, mejor una solución de lejía bien diluida que alcohol, que funciona peor en esos casos.
Colchón, cortinas y textiles que también cuentan
Si la persona ha pasado muchos días en la cama, vale la pena revisar también el colchón. Aquí te explico cómo limpiar el colchón en casa. Y si después de varios días con la habitación cerrada queda ese olor pesado, tienes trucos en nuestra guía para eliminar el olor a cerrado de la habitación.
Cuando termines, lávate bien las manos
Quítate los guantes, tira los paños desechables y lávate las manos con agua y jabón al menos 20 segundos. Es el último gesto de la limpieza y el que cierra el círculo para que no te lleves los gérmenes al resto de la casa.