Salir de la ducha calentita y encontrarte con un baño helado es una de las peores sensaciones del invierno. La buena noticia es que calentar un baño frío no requiere una gran obra ni un gasto enorme: con el aparato adecuado, un par de ajustes y algún truco, el cambio se nota desde el primer día.
Por qué cuesta tanto calentar un baño frío
Es un espacio pequeño, con azulejos y suelos que enfrían el ambiente, y casi siempre sin calefacción propia. Además, al ventilar para sacar la humedad se escapa el calor. Por eso conviene elegir bien el sistema y colocarlo en el sitio correcto.
Toallero eléctrico: la solución más cómoda
Calienta el baño y, de paso, las toallas. Para que sea eficaz, hay que dimensionarlo bien: según Autosolar en su guía de radiadores toalleros, un baño de unos 5 m² necesita entre 500 y 650 W. Si te quedas corto, seguirás con frío; si te pasas, gastarás de más. Comprueba también que tenga protección contra salpicaduras (IP24 o superior).
Coloca el radiador debajo de la ventana
Parece un detalle menor, pero cambia mucho. Según Consumer en su guía sobre la ubicación del radiador en el baño, si el radiador está bajo la ventana, el aire caliente se encuentra con el frío del cristal y calienta antes el resto de la estancia, con menos consumo. Si ya tienes un radiador normal, puedes colocar un toallero encima.
Un calefactor de aire para calentar un baño frío rápido
Si solo necesitas calor unos minutos antes de ducharte, un calefactor de aire caliente puede bastar. Consumer los considera óptimos para calentar el baño rápido y por poco tiempo. Eso sí, usa solo modelos pensados para baños y nunca lo dejes cerca de la ducha o del agua.
Aísla el baño: suelo, ventana y juntas
Una alfombra gruesa, burletes en la ventana o la puerta y una cortina de ducha más gruesa reducen la sensación de frío. A veces el problema no es la falta de calor, sino que se escapa. Si te pasa también en otras estancias, mira cómo hacer que una habitación fría se sienta acogedora.
Truco: calienta antes de ducharte, no durante horas
Programa el toallero o el calefactor para que se encienda 15 o 20 minutos antes y mantén la puerta cerrada. Calentar el baño solo cuando lo necesitas ahorra bastante energía frente a dejarlo encendido todo el día.
No olvides la humedad
Un baño más caliente suele secarse mejor, pero si ventilas poco, aparece el moho. Abre la ventana unos minutos después de la ducha y repasa nuestra guía para evitar la humedad y el moho en el baño. Y cuando ya esté calentito, aprovéchalo: aquí tienes ideas para aprovechar el baño para relajarte.