Un cajón que se descarrila cada dos por tres es uno de esos problemas pequeños que acaban desesperando. Casi siempre tiene arreglo en casa, sin necesidad de cambiar el mueble entero.
Aquí van las causas más frecuentes y cómo solucionar cada una.
Guías desgastadas o sucias
Con el uso, las guías acumulan polvo, pelusa o restos que dificultan el deslizamiento. El cajón empieza a rozar, se atasca y, al forzarlo, se sale del carril.
La solución más sencilla es desmontar el cajón, limpiar bien las guías y frotarlas con una vela o jabón seco para que deslicen mejor. Si el roce persiste, una pasada de lija fina en la zona de contacto suele resolverlo, como explica esta guía de Eroski Consumer sobre reparación de cajones atascados.
Rodamientos o ruedecillas rotas
En cajones con guías metálicas, el problema suele estar en las ruedecillas o rodamientos que han cedido con el peso. Cuando estos elementos se desgastan, el cajón pierde apoyo y se descarrila con facilidad.
En ese caso, no basta con limpiar: hay que revisar si las ruedecillas giran bien o están partidas. Si es así, lo más práctico es sustituir el juego de guías completo, algo que se encuentra fácilmente en cualquier ferretería.
El mueble no está nivelado
Si el cajón se sale siempre por el mismo lado, puede que el mueble esté ligeramente torcido o mal apoyado en el suelo. Ese desnivel hace que el cajón entre en ángulo y se salga del riel.
Comprobar la nivelación con un nivel de burbuja, y calzar una de las patas si hace falta, suele bastar para corregirlo.
El frontal se ha descolgado
En cajones de cocina, a veces el problema no está en las guías sino en el frontal de madera y su tirador, que con el peso y el uso se descuelgan ligeramente y rozan contra el mueble.
Volver a ajustar y atornillar bien el frontal suele resolver el roce sin tocar nada más, según señala este análisis de Consumer sobre problemas comunes en el mobiliario de cocina. Si el problema afecta específicamente a un mueble de cocina, tenemos una guía más completa sobre cómo arreglar un cajón de cocina.
Exceso de peso o mal reparto de la carga
Cargar el cajón con objetos pesados concentrados en un lado también acelera el desgaste de las guías y facilita que se salga. Repartir mejor el contenido, o aligerar el cajón, reduce bastante el problema a largo plazo.
Cuándo cambiar las guías por completo
Si ya has limpiado, ajustado el frontal y nivelado el mueble y el cajón sigue descarrilando, lo más probable es que las guías estén demasiado gastadas para seguir funcionando bien. En ese caso, cambiarlas es más rápido y duradero que seguir parcheando el problema.
Este mismo diagnóstico —limpiar, ajustar o sustituir según el caso— sirve también para otros muebles con piezas móviles desgastadas por el uso, como puedes ver en nuestra guía para arreglar una silla o mueble cojo.