Tener una nevera que no enfría bien es de esas averías que preocupan enseguida, porque hay comida en juego. La buena noticia es que muchas veces no es una avería grave, sino algo que se puede revisar en casa antes de llamar al técnico.
Estas son las causas más comunes y cómo comprobarlas.
Nevera que no enfría bien por la puerta
Si la puerta no cierra del todo, o la goma de sellado está desgastada, el frío se escapa poco a poco y el motor tiene que esforzarse de más sin resultado.
Pasa la mano por el borde de la goma para notar si entra aire, o prueba a cerrar una hoja de papel en la puerta: si sale sin resistencia, la junta ya no sella bien y toca cambiarla.
El motor o el condensador están sucios
En la parte trasera o inferior de la nevera hay una rejilla con el condensador, encargado de disipar el calor. Si se llena de polvo y pelusa, el aparato pierde eficiencia y enfría peor.
Basta con desenchufar la nevera y pasar el aspirador o un cepillo por esa zona cada pocos meses para evitar este problema tan habitual.
Termostato mal regulado
A veces la causa es mucho más simple: el termostato está puesto en una posición demasiado baja. Revisar el dial y subir un par de niveles suele notarse en pocas horas.
Nevera que no enfría bien por exceso de carga
Llenar demasiado los estantes bloquea la circulación de aire frío interno, así que unas zonas quedan heladas y otras casi a temperatura ambiente. Dejar espacio entre los alimentos ayuda a que el aire circule mejor.
Si además notas malos olores o restos que dificultan la ventilación interior, aprovecha para limpiar bien la nevera por dentro.
Ventilador interno bloqueado
En los modelos "no frost", un ventilador reparte el aire frío por todo el interior. Si se atasca con hielo o restos de comida, el congelador puede seguir funcionando mientras la parte de frigorífico apenas enfría.
Según explica Siemens Home en su guía sobre por qué la nevera no enfría, comprobar que la puerta cierra bien y que no hay comida caliente recién guardada es el primer paso antes de buscar averías más serias.
Cuándo llamar al técnico
Si ya has revisado la puerta, el condensador, el termostato y la carga, y la nevera sigue sin enfriar, es probable que el problema esté en el compresor o el gas refrigerante. En ese caso, como apunta El Corte Inglés en su guía técnica, lo más seguro es avisar al servicio técnico en vez de intentar repararlo por tu cuenta.