Si hay un hábito que se nos olvida con facilidad, ese es airear la habitación cada día. Con las prisas de la mañana cuesta acordarse, pero te aseguro que ese gesto de cinco minutos marca bastante diferencia en cómo se respira y se duerme en casa.
Por qué merece la pena ventilar el dormitorio cada día
Mientras dormimos, la habitación acumula humedad, CO2 y partículas en suspensión que no se van solas. Abrir la ventana aunque sea un ratito renueva el aire, reduce la sensación de ambiente cargado y ayuda a que no se acumule moho con el paso del tiempo.
Cuál es el mejor momento para airear la habitación
A mí me funciona mejor hacerlo a media mañana, una vez que ya ha entrado algo de sol, sobre todo en invierno, para no perder después el calor acumulado. En verano, en cambio, es mejor aprovechar las horas más frescas, a primera hora o al atardecer, tal y como recomienda esta guía sobre los beneficios de ventilar la casa a diario.
Cuánto tiempo hay que dejar la ventana abierta
No hace falta tenerla abierta toda la mañana: con 10 o 15 minutos de corriente cruzada, abriendo también otra ventana o la puerta de la habitación, el aire se renueva por completo. Si en casa sois varios, conviene repetirlo un par de veces al día, como apunta Deceuninck en su guía sobre cómo renovar el aire interior.
Airear la habitación correctamente en invierno
Sé que en invierno da bastante pereza abrir la ventana, pero precisamente ahí es donde más se nota el beneficio: el aire cargado de la calefacción se queda estancado si no se renueva nunca. Hazlo justo en el momento más cálido del día para que la pérdida de calor sea mínima.
Qué pasa si no se ventila la habitación
Si evitas airear la habitación durante demasiado tiempo, la humedad y el polvo se van acumulando poco a poco, y eso puede notarse en forma de ambiente cargado, mal olor o, a la larga, incluso moho en las esquinas. Si ya te ha pasado y notas ese olor a cerrado, en nuestra guía para eliminar el olor a cerrado de la habitación te cuento cómo solucionarlo.
Un pequeño truco que a mí me ayuda a no olvidarlo
Dejar la ventana entreabierta nada más levantarte, mientras haces la cama o te vistes, es la forma más fácil que he encontrado de que airear la habitación se convierta en costumbre sin tener que pensarlo cada día.
Y si lo que te preocupa es que al abrir la ventana se enfríe demasiado la habitación, échale un vistazo a nuestra guía para hacer que una habitación fría se sienta acogedora: ventilar y tener una habitación calentita no están reñidos.