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¿Cómo quitar el mal olor del lavavajillas?

quitando el mal olor del lavavajillas

Abrir el lavavajillas y encontrarse con un olor desagradable, incluso después de un ciclo completo, es más habitual de lo que parece. Quitar el mal olor del lavavajillas casi siempre tiene que ver con restos acumulados en zonas que no se ven a simple vista, y suele resolverse con una limpieza específica más que con detergentes distintos.
Aquí tienes cómo quitar el mal olor del lavavajillas paso a paso, además de algunos hábitos para que no vuelva a aparecer.

Por qué aparece el mal olor en el lavavajillas

La causa más frecuente son los restos de comida que quedan atrapados en el filtro, en las juntas de la puerta o en los brazos aspersores. Con el tiempo, esos restos generan bacterias y grasa acumulada, que son las responsables del olor, incluso aunque los platos salgan aparentemente limpios después de cada lavado.
Antes de aplicar cualquier remedio, conviene revisar estas zonas, ya que localizar el origen exacto ayuda a que la limpieza sea mucho más efectiva.

Limpia el filtro para quitar el mal olor del lavavajillas

El filtro, situado normalmente en la parte inferior del electrodoméstico, es el principal responsable del mal olor cuando se descuida durante mucho tiempo. Retirarlo, enjuagarlo bajo el grifo y frotarlo con un cepillo pequeño para eliminar los restos de comida acumulados suele mejorar el olor de forma notable casi de inmediato.
Este filtro debería limpiarse al menos una vez al mes, aunque en casas donde se usa el lavavajillas a diario puede convenir hacerlo con más frecuencia.

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Revisa las juntas de la puerta

Las juntas de goma que sellan la puerta acumulan restos de comida y humedad con facilidad, convirtiéndose en un foco de mal olor que muchas veces pasa desapercibido. Pasar un paño húmedo con un poco de vinagre por toda la junta, prestando atención a los pliegues, ayuda a eliminar la suciedad acumulada en esa zona.

Cómo quitar el mal olor del lavavajillas con un ciclo de vinagre

Colocar un recipiente con vinagre blanco en la parte superior del lavavajillas vacío y ejecutar un ciclo completo a alta temperatura ayuda a eliminar grasa, restos de cal y bacterias acumuladas en todo el interior del electrodoméstico, incluyendo zonas difíciles de alcanzar a mano.
Este ciclo de mantenimiento conviene repetirlo una vez al mes aproximadamente, incluso aunque no haya un problema evidente de olor, ya que ayuda a prevenir que se acumule suciedad en el sistema de desagüe interno.

Bicarbonato para reforzar la limpieza

Tras el ciclo con vinagre, espolvorear un poco de bicarbonato en el fondo del lavavajillas vacío y dejar correr un ciclo corto adicional ayuda a neutralizar los olores que puedan persistir. El bicarbonato actúa como absorbente natural, complementando el efecto desengrasante del vinagre.

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Revisa el brazo aspersor

Si tras limpiar filtro y juntas el olor persiste, conviene comprobar que los orificios del brazo aspersor no estén obstruidos con restos de comida o cal, ya que esto puede favorecer que el agua no llegue bien a todas las zonas y que queden restos sin arrastrar tras cada lavado.

Un mantenimiento parecido al de otros electrodomésticos de cocina

Este tipo de limpieza periódica es muy similar a la que conviene aplicar a otros electrodomésticos de la cocina que también acumulan grasa y restos con el uso diario. Si hace tiempo que no revisas a fondo el resto de la cocina, puede ayudarte ver cómo limpiar una cocina a fondo en una hora, ya que muchos de esos mismos hábitos de mantenimiento se aplican igual de bien al lavavajillas.
Según indica Consumer Reports, limpiar el filtro y las juntas del lavavajillas con regularidad es uno de los factores que más prolonga la vida útil del electrodoméstico, además de mejorar notablemente su rendimiento de lavado.

Hábitos para que el mal olor no vuelva

Retirar los restos grandes de comida de los platos antes de meterlos, aunque el lavavajillas los elimine igualmente, reduce la cantidad de suciedad que llega al filtro. Dejar la puerta entreabierta después de cada ciclo, en lugar de cerrarla inmediatamente, también ayuda a que la humedad interior se seque antes y no favorezca la aparición de olores.
Un lavavajillas sin malos olores
Quitar el mal olor del lavavajillas depende sobre todo de limpiar con regularidad el filtro, las juntas y el interior con vinagre, además de mantener algunos hábitos sencillos en el día a día. Con este mantenimiento, el electrodoméstico funciona mejor y el olor desagradable no vuelve a aparecer con la misma facilidad.