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¿Cómo aprovechar el jardín para comer fuera?

mesa para comer fuera en el jardín

En cuanto sube la temperatura, apetece trasladar las comidas fuera de casa sin necesidad de ir a ningún sitio. Comer fuera en el jardín es uno de esos pequeños placeres que solo requiere un poco de planificación: elegir bien la zona, el mobiliario y algunos detalles que hacen el espacio mucho más cómodo.
Aquí tienes las claves para que comer fuera en el jardín se convierta en una costumbre fácil de repetir, no en algo que solo pasa una vez al año.

Elige bien la zona para comer fuera en el jardín

Antes de comprar mesa y sillas, conviene fijarse en qué parte del jardín tiene mejores condiciones: algo de sombra durante las horas centrales del día, cierta protección frente al viento y, si es posible, buena vista hacia el resto del espacio verde.
Si el jardín es pequeño, aprovechar bien la distribución es clave para que la zona de comedor no reste espacio a otras áreas. Algunas ideas para diseñar un jardín pequeño ayudan también a decidir dónde encaja mejor una mesa sin que el conjunto se sienta apretado.

Mesa y sillas pensadas para el exterior

Los materiales importan mucho más fuera que dentro de casa. La madera tratada, el aluminio o la resina trenzada resisten bien la intemperie, mientras que materiales pensados para interior se deterioran rápido con la humedad y el sol directo.
El tamaño de la mesa también merece atención: es preferible una mesa algo más pequeña pero bien proporcionada al espacio, que una demasiado grande que dificulte moverse alrededor mientras se sirve la comida.

mesa para comer fuera en el jardín

Sombra, imprescindible para comer fuera en el jardín con comodidad

Sin algo de sombra, comer fuera en el jardín se vuelve incómodo en cuanto el sol pega fuerte. Una pérgola, un toldo retráctil o incluso un árbol bien situado marcan la diferencia entre una zona que se usa a diario y otra que solo se aprovecha a última hora de la tarde.
Las sombrillas grandes también son una opción práctica y más económica si no se quiere hacer una instalación fija.

Iluminación para alargar la sobremesa

Cuando el plan se alarga hasta después de anochecer, la iluminación se vuelve tan importante como la sombra durante el día. Guirnaldas de luces cálidas, velas o farolillos solares crean un ambiente agradable sin necesidad de una instalación eléctrica complicada.
Si además el jardín se usa también para otro tipo de reuniones, muchas de las ideas para organizar una barbacoa en el jardín sirven igualmente para pensar la iluminación y la distribución de este tipo de encuentros al aire libre.

Protege la zona de las plagas más comunes

Pocas cosas estropean más una comida en el jardín que las hormigas subiéndose a la mesa o los mosquitos apareciendo en cuanto cae la tarde. Revisar la zona con antelación evita sorpresas justo cuando ya está todo servido.
Si detectas un hormiguero cerca de la mesa, conviene resolverlo con tiempo consultando cómo quitar las hormigas del jardín, en lugar de descubrirlo a mitad de la comida.

mesa con hormigas para comer fuera en el jardín

Textiles y detalles que suman comodidad

Unos cojines resistentes al agua, un mantel que aguante bien el uso exterior o una alfombra de exterior bajo la mesa aportan calidez sin comprometer la durabilidad. Estos detalles, aunque pequeños, son los que hacen que apetezca quedarse más tiempo sentado a la mesa.
Según indica la Organización Meteorológica Mundial, la exposición prolongada al sol en las horas centrales del día aumenta considerablemente el riesgo de golpes de calor, por lo que contar con sombra adecuada no es solo una cuestión de confort.

Un espacio que invita a quedarse

Comer fuera en el jardín no depende de tener un espacio enorme ni una instalación cara, sino de resolver bien la sombra, el mobiliario y algún detalle de iluminación. Con esto resuelto, el jardín se convierte en una extensión más de la casa, lista para aprovechar en cuanto llega el buen tiempo.