Una silla o un sofá de mimbre aporta calidez a cualquier terraza o salón, pero atrapa polvo en cada rendija del tejido. Con el tiempo se ven apagados y algo grisáceos. Para limpiar muebles de mimbre sin estropearlos basta con tres cosas: aspirar, usar poca agua y secar muy bien.
Antes de limpiar muebles de mimbre: ¿natural o sintético?
El mimbre natural es una fibra vegetal sensible a la humedad, mientras que el sintético (de resina) aguanta mejor el agua y la intemperie. Según el catálogo de Paris, el natural conviene en interiores o en exteriores cubiertos. Identificar cuál tienes decide cuánta agua puedes usar.
Limpiar muebles de mimbre en seco: empieza por aspirar
Pasa la aspiradora con cepillo suave para retirar polvo y pelusas de los huecos del tejido. En fibras naturales, Hola recomienda hacerlo como mínimo una vez por semana. Después, con un cepillo de púas o una brocha, saca la suciedad más incrustada.
Cómo limpiar muebles de mimbre con agua y jabón neutro
Mezcla agua tibia con un poco de jabón neutro y aplica la solución con un paño humedecido, sin empapar. Como explica Directo al Paladar sobre el mimbre, este material absorbe agua, puede deformarse y enmohecer en pocas horas si no se seca bien. En muebles sin barnizar, también sirve pulverizar la mezcla y frotar con cepillo de púas, tal y como indica Consumer.
Aclara y seca bien el mueble
Pasa un paño humedecido solo con agua para retirar los restos de jabón y deja secar al aire, en un sitio ventilado. Nada de sol directo ni radiadores, porque resecan la fibra y la agrietan. Si ves manchas de moho, mira cómo quitar el moho de las paredes, que te dará pistas sobre cómo tratar la humedad.
Cómo devolver el brillo al mimbre
Cuando el mimbre ha perdido brillo, añade al agua del aclarado el zumo de medio limón y deja secar, según Consumer. De vez en cuando, un producto específico para nutrir la fibra o una capa fina de cera ayuda a protegerlo.
Productos que debes evitar al limpiar muebles de mimbre
Los productos agresivos y abrasivos dañan las fibras, así que descarta la lejía, los estropajos duros y los disolventes. Una solución suave siempre es suficiente.
Cuidados para que duren más
Si los muebles están fuera, límpialos a fondo al terminar el verano, sécalos y guárdalos a cubierto. En nuestra guía para preparar el jardín para el invierno tienes más ideas. Y para el tapizado de cojines o sofás, repasa cómo limpiar un sofá de tela sin dañarlo.