Organizar la habitación antes de una mudanza con un poco de método evita el caos de última hora y hace mucho más fácil el día del traslado. Aquí tienes los pasos que marcan la diferencia.
Empieza separando lo que te llevas y lo que no
El primer paso para organizar la habitación antes de una mudanza es decidir qué se queda fuera. Separar en tres grupos —llevar, donar y tirar— antes de tocar una sola caja ahorra mucho tiempo después.
Hazte con cajas y materiales antes de empezar
Reúne cajas de varios tamaños, cinta de embalar, papel de periódico o plástico de burbujas y un rotulador para etiquetar. Tenerlo todo a mano desde el principio evita interrupciones a mitad de la tarea.
Organiza la habitación por zonas, no por prisa
Vaciar el armario, la mesilla y los cajones por separado, en vez de mezclarlo todo en una misma caja, facilita muchísimo colocar cada cosa en su sitio al llegar a la casa nueva. Es también un buen momento para repasar nuestra guía sobre cómo organizar un armario pequeño, ya que muchos de esos trucos sirven igual para empacar.
Etiqueta cada caja con la habitación de destino
Escribir en cada caja el nombre de la habitación, y no solo "varios", es uno de los consejos que más se repiten entre quienes ya han hecho mudanzas, como recoge esta guía de BBVA sobre cómo organizar una mudanza. Así, los que ayuden a desempacar sabrán exactamente dónde dejar cada caja.
La ropa, mejor organizada que amontonada
Aprovecha para separar la ropa de temporada antes de meterla en cajas, en vez de guardarla toda junta sin criterio. Puedes apoyarte en nuestra guía para organizar la ropa de temporada en el armario y aplicar el mismo sistema a las cajas de la mudanza.
Prepara una caja de primera necesidad
Reserva una caja aparte con lo que vas a necesitar nada más llegar: sábanas, un cambiador de ropa, cargadores y artículos de aseo básicos. Así no tendrás que abrir diez cajas la primera noche solo para encontrar una toalla.
Deja la habitación vacía y limpia al final
Una vez sacadas todas las cajas, aprovecha para limpiar bien la habitación antes de cerrarla: suelo, cristales y el interior del armario vacío. Es mucho más cómodo hacerlo sin muebles de por medio que después con la mudanza ya hecha.