Vivir en una calle con mucho tráfico o cerca de una zona ruidosa puede convertir el salón en un espacio poco relajante. Insonorizar el salón del ruido de la calle no siempre requiere una obra costosa: hay soluciones de distinto alcance según el presupuesto y el nivel de ruido que se quiera reducir.
Aquí tienes cómo insonorizar el salón del ruido de la calle, desde cambios sencillos hasta intervenciones más completas.
Las ventanas, el punto por donde entra más ruido
Las ventanas son, con diferencia, el elemento que más ruido deja pasar del exterior. Si son antiguas y de vidrio simple, sustituirlas por ventanas de doble o triple acristalamiento reduce el ruido de forma muy notable, aunque también es la opción más costosa dentro de las posibles.
Si cambiar las ventanas no es viable ahora mismo, revisar y sellar bien las juntas con burletes de goma ya marca una diferencia considerable, ya que muchas filtraciones de ruido vienen precisamente de pequeñas rendijas alrededor del marco.
Cortinas gruesas para insonorizar el salón del ruido de la calle
Las cortinas de tejido grueso y denso, especialmente las diseñadas específicamente para aislamiento acústico, absorben parte del sonido antes de que rebote dentro de la habitación. No sustituyen a una buena ventana, pero complementan bien cualquier otra medida y aportan además un extra de calidez visual al salón.
Paneles acústicos en la pared
Colocar paneles acústicos, ya sean decorativos o más técnicos, en la pared que da a la calle ayuda a absorber parte del sonido que consigue entrar. Existen modelos con diseños bastante cuidados que funcionan también como elemento decorativo, sin necesidad de que parezca un estudio de grabación.
Insonorizar el salón del ruido de la calle con muebles y textiles
Las superficies duras y lisas reflejan el sonido, mientras que los materiales blandos lo absorben. Una estantería llena de libros, una alfombra gruesa o cojines abundantes en el sofá contribuyen, aunque sea de forma modesta, a reducir la reverberación general del ruido dentro del salón.
Si estás pensando en renovar la alfombra como parte de este cambio, puede ayudarte revisar esta guía para elegir la alfombra del salón, ya que un material más grueso y denso también aporta algo de absorción acústica extra frente a modelos muy finos.
Revisa puertas y otras posibles filtraciones
Además de las ventanas, las puertas que dan al exterior o a zonas ruidosas de la vivienda también pueden dejar pasar sonido por rendijas mal selladas. Colocar un burlete específico en la parte inferior de la puerta reduce este tipo de filtraciones con una inversión mínima.
Plantas como barrera adicional
Aunque su efecto es limitado comparado con soluciones estructurales, tener plantas grandes cerca de la ventana puede ayudar ligeramente a amortiguar el ruido, además de aportar un punto decorativo natural al conjunto del salón.
Cuándo merece la pena una obra más completa
Si el ruido es realmente intenso y las medidas anteriores no son suficientes, insonorizar con materiales específicos, como paneles de fibra o lana mineral instalados en la pared que da a la calle, ofrece resultados mucho más notables. Esta opción implica obra y un presupuesto mayor, pero puede ser la única solución realmente efectiva en zonas con tráfico muy intenso o ruido constante.
Según indica la Organización Mundial de la Salud (OMS), la exposición prolongada a ruido ambiental elevado puede afectar tanto al descanso como al bienestar general, por lo que abordar este problema no es solo una cuestión de comodidad.
Un salón más tranquilo
Insonorizar el salón del ruido de la calle puede abordarse por fases, empezando por soluciones sencillas como cortinas gruesas o sellado de ventanas, y avanzando hacia opciones más completas si el ruido lo requiere. Con los cambios adecuados, el salón puede convertirse en un espacio mucho más tranquilo, sin necesidad de mudarse ni asumir siempre una gran reforma.