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¿Cómo arreglar una silla o mueble cojo?

arreglar una silla o mueble cojo

Ese balanceo molesto cada vez que te sientas o apoyas en un mueble suele tener un origen mucho más sencillo de lo que parece. Arreglar una silla o mueble cojo casi nunca requiere comprar uno nuevo: en la mayoría de los casos basta con identificar bien la causa y aplicar una solución rápida.
Aquí tienes cómo arreglar una silla o mueble cojo paso a paso, según de dónde venga el problema.

Arreglar una silla o mueble cojo: identifica primero qué pata falla

Antes de aplicar cualquier solución, conviene localizar exactamente cuál de las patas es la que no toca bien el suelo. Colocar el mueble sobre una superficie plana y presionar suavemente en cada esquina, una por una, ayuda a detectar cuál cede antes que las demás.
Este mismo enfoque, empezar por localizar la pieza exacta antes de actuar, es el mismo que conviene seguir al arreglar una cama que cruje, ya que en ambos casos acertar con el origen del problema evita perder tiempo con soluciones que no van a funcionar.

Arreglar una silla o mueble cojo por desnivel del suelo

A veces el problema no está en el mueble, sino en que el suelo no es perfectamente plano. En este caso, un pequeño tope de fieltro autoadhesivo o una cuña ajustable bajo la pata más corta suele resolver el balanceo sin necesidad de tocar nada de la estructura.
Estos topes regulables, disponibles en cualquier ferretería, permiten ajustar la altura con precisión hasta que el mueble quede completamente estable.

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Arreglar una silla o mueble cojo cuando falla una unión de madera

Cuando el balanceo viene de una unión floja entre la pata y el resto de la estructura, casi siempre el motivo es que la madera se ha encogido ligeramente con el tiempo, dejando el ensamblaje con más holgura de la debida. Aplicar cola de carpintero en la unión y apretar con una abrazadera mientras seca suele devolver la firmeza original a la pieza.
Si la unión tiene tornillos visibles, revisar que estén bien apretados es el primer paso antes de recurrir a la cola, ya que muchas veces el problema se soluciona solo con eso.
Cómo arreglar una pata partida o astillada
Si la pata está agrietada o astillada, en lugar de simplemente floja, la reparación requiere un poco más de cuidado. Aplicar cola de carpintero en la grieta, presionar bien las piezas y sujetar con una abrazadera durante varias horas suele ser suficiente para grietas pequeñas.
Si la rotura es más grave, puede ser necesario reforzar la zona con un pequeño listón de madera pegado y atornillado por dentro, o directamente sustituir la pata completa si el mueble lo permite.

Recorta la pata más larga para arreglar el mueble cojo

Otra opción, sobre todo si el desnivel es mínimo, es identificar la pata que sobresale más y lijarla o recortarla ligeramente hasta igualar la altura con el resto. Esta solución es más definitiva que los topes de fieltro, aunque requiere ir probando poco a poco para no pasarse y dejar la pata demasiado corta.

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Cuándo merece la pena arreglar una silla o mueble cojo y cuándo cambiarlo

Si el mueble tiene un valor sentimental o una estructura de buena calidad, casi cualquier balanceo tiene arreglo con las técnicas anteriores. En cambio, si se trata de un mueble económico con varias patas ya deterioradas a la vez, puede que no compense el tiempo invertido frente a sustituirlo directamente.
Si el mueble cojo forma parte de un salón que ya te planteas renovar en general, puede ayudarte revisar algunas ideas para darle personalidad al salón sin llenarlo de cosas, ya que a veces resolver estos pequeños defectos es el empujón que falta para replantear también el resto del espacio.
Según explica Leroy Merlin en su web de bricolaje, la mayoría de problemas de estabilidad en muebles de madera se solucionan revisando primero las uniones y el nivel del suelo antes de pensar en sustituir cualquier pieza.

Un mueble estable de nuevo

Arreglar una silla o mueble cojo suele resolverse identificando bien qué pata falla y aplicando una solución sencilla: un tope de fieltro, un poco de cola de carpintero o un pequeño ajuste de altura. Con estos arreglos, el mueble recupera la estabilidad sin necesidad de sustituirlo ni gastar en reparaciones profesionales.